¿A quién más le encanta la combinación de una galleta tibia con chispas de chocolate y helado de vainilla? Es más que celestial. ¿Qué hace que el nuestro sea el mejor? Además de ser delicioso, ¡es súper rápido y fácil de hacer! Una vez que hayas sacado la masa del congelador, métela en un plato o sartén (¡si vas a hacer una pizookie!) y listo… ¡tendrás un delicioso postre de masa de galleta caliente!
Ingredientes
100- 150 g de trozos de masa de galleta con chispas de chocolate
Helado (¡el sabor que más te guste!)
Salsa para postres, por ejemplo, caramelo o dulce de leche de chocolate
Nata montada en spray
Recipiente para postres apto para horno
Método
Coloca una cucharada de trozos de galleta (unos 100 g, dependiendo del tamaño de tu plato) en un recipiente individual para postres apto para horno. Puedes hornear los trozos directamente del congelador. Si quieres que tu postre tenga una superficie lisa, aplasta los trozos con una cuchara a mitad de cocción o descongela la masa de galleta antes de usarla (solo tardan unos minutos en ablandarse).
Hornea a unos 180 grados C (350 F) durante unos 12-15 minutos.
Saca del horno (¡cuidado, el plato estará caliente!) y cúbrelo con cucharadas de helado, salsa para postres y grandes chorros de nata montada.


